El escenario que cambió su sonrisa

el

        -Te salvé de la muerte – Es lo más grande que he hecho en mi vida. – Son las palabras de un dolido Jaime, un hombre que amó a esta mujer más allá del silencio. Desconcertada, Irene se aparta de él para demostrarle su rechazo.- Si de verdad querías hacer algo bueno por mí no debiste asesinarlo. Así sea tu peor enemigo no eres nadie para quitarle el derecho a vivir, por eso te odio – dijo con lágrimas en los ojos. Jaime siente las palabras de Irene como un duro golpe en el corazón. – Fallé una vez más, no te puedo tener- Gritaba con rabia, Jaime. – Nunca seré tuya y ahora menos que te convertiste en un asesino por celos absurdos.  Necesitas ayuda profesional. – Aseguró una Irene totalmente impresionada. Jaime la toma por el brazo con fuerza – Dame una oportunidad – Clamó Jaime. – La perdiste – respondió Irene. De inmediato llegó la patrulla y un policía detuvo a Jaime gracias al llamado del presentador del circo, Rafael, quien escuchó la discusión minutos antes. Jaime llegó a la cárcel para continuar con su vida en otro circo donde las emociones pueden involucrar un juego de amenazas que lo alejan de su amada Irene, quien le sonreía la vida desde las alturas.

        ¿Cómo llegó Jaime a la decisión de acabar con la vida de Pablo, su compañero de trabajo y al que consideraba un gran amigo? Todas las mañanas ensayaban los actos que iban a presentar para la función de circo de los fines de semana. Jaime se preparaba para su número de trapecio, mientras Pablo descansaba junto a Irene, quien acariciaba a los animales y al mismo tiempo se reia de los chistes que hacía Pablo. Irene era novia de Jaime desde hace un año, ambos se hacían compañía aunque Jaime era un poco reservado y ella muy extrovertida. A pesar de los diferencias se llegaron a complementar muy bien. Meses después apareció Pablo, unos años menor que Irene, quien despertaba un deseo particular en ella y que se negaba a aceptar.

     Jaime se percató de las constantes sonrisas que le sacaba Pablo a su novia, pero quedaba callado. Una noche, luego del espectáculo circense, Irene notó a Jaime distante, como si su cuerpo estuviera presente, pero su alma se encontrara en un rincón lejano. – Mi amor, te noto ausente – preguntó preocupada Irene. Jaime tenía su mirada fija en una espada a escasos metros de él. Irene insistió – ¿Te sientes mal? ¿Puedo ayudarte en algo? Jaime caminó sin dirigirle la palabra a Irene y tomó la espada. Ella pegó un brinco y asustada siguió al hombre.

         En el escenario, Pablo se despedía de los tigres, sus fieles compañeros del circo, cuando de pronto sintió como algo punzante se clavaba en su pecho. Poco a poco cayó en el suelo desangrándose.-Rafael observó la escena y corrió hasta Irene: – Ocurrió una tragedia, acompáñame – dijo un impresionado Rafael. Irene y su colega presentador llegaron al escenario. El silencio, la tristeza y la impotencia se llevaron los aplausos esa noche.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s