Almas que no se separan


        Había un olor muy particular en ese apartamento. Solamente ellos podían tenerlo presente. No fue una, sino varias las veces que se respiraba verdadera armonía en un hogar. María, la señora de la casa, de unos 59 años de edad, colaboraba en la cocina. No era muy buena realizando postres. Su fuerte eran los almuerzos. ¡Qué sabroso se comía en el comedor! Pregúntenle a su esposo, el señor Diego, dos años mayor que ella, quien disfrutaba en casa de exquisitos platos que su mujer preparaba con tanto gusto. Una tarde lluviosa cambió todo. Eran más de la una y Diego no llegaba a su hogar. María llamó insistentemente a su teléfono celular y nunca contestó.

  • ¡Que esta angustia que tengo no sea por lo que estoy pensando!

       Fueron las palabras de María mientras veía enfriar el plato de arroz con pollo de su esposo. Las gotas de agua no se detenían y la desesperación de la señora tampoco. Recorría la mesa del comedor deprisa y luego con lentitud. Respiraba. Se concentraba y le pedía fuerza a Dios. Horas después, María recibió la llamada de un hospital. Diego fue llevado de emergencia por un desmayo que sufrió en medio de una manifestación de trabajadores que exigían aumento de sueldo en la ciudad de Caracas.

      María se fue de inmediato al hospital, pero no pudo ver a su esposo. Estaba en terapia intensiva. Uno de los médicos que lo atendió aseguró que Diego no tenía esperanza de vida. Sin embargo, María  se mantuvo con fortaleza y rezó Padres Nuestros y Ave Marías por el amor de su vida, el que no le pudo dar hijos, pero que desde que se conocieron le entregó todo su amor.

       Más tarde, Diego abrió los ojos pero no reconoció a María, no pudo hablar a pesar de los intentos de su esposa por darle ánimos. De un tiempo para acá el señor no distinguía el sol de la luna. Diego miró fijamente a María y sencillamente le sonrió. Fue el último gesto que guardó en su corazón y que probablemente le devolverá cuando Dios decida volverlos a juntar para celebrar con un gran almuerzo el reencuentro de dos almas gemelas.

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