Su compañera se llamaba Soledad


Sin título

 

          Algo hacía falta en su vida y no lo encontraba. Se alejó de los seres que más quería, aquellos que lo impulsaron a andar por el camino. En esa ruta necesitaba encontrarse con sí mismo, darse cuenta de lo que era capaz sin la opinión de alguien más. Por muy difícil que parecía, era un motor que no termina de ponerse en funcionamiento hasta que decida emprender el salto y emprender su propio rumbo.

 

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